Domingo de Popcorn: Wicked: For Good
- cronicaeltesoro
- 9 hours ago
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Wicked 2: For Good llega como una secuela sorprendentemente madura y abiertamente política, pero sin perder la ternura ni la magia que caracteriza la historia de Elphaba. La película resalta algo que, aunque está envuelto en hechizos, animales parlantes y colores vibrantes, es completamente humano: la importancia de luchar por lo que uno cree, incluso cuando el mundo entero parece estar diciéndote que estás equivocada.
Elphaba no lucha por ser querida; lucha por ser justa. Sostiene sus ideales aunque la mayoría prefiere la comodidad de creer en la mentira. Y esa resistencia solitaria, esa convicción de que lo correcto es lo correcto, aunque nadie te acompañe, es uno de los mensajes más poderosos del filme. La película muestra esa valentía con una delicadeza hermosa, sobre todo cuando Fyero decide abandonar las fuerzas del orden, lo que sería el equivalente a renunciar a ser “policía”, porque entiende que esas instituciones, en Oz, son corruptas. Su decisión no nace solo de su amor a Elphaba, sino de reconocer la verdad y escoger no ser cómplice.
Y aunque la historia transcurre en un mundo fantástico, la analogía política es demasiado clara: Wicked 2 te deja ver lo fácil que es manipular narrativas desde el poder. El Mago de Oz cambia la historia, oculta información, inventa enemigos, demoniza a quien representa una amenaza… todo para proteger su imagen. Incluso le admite a Elphaba que, aunque él dijera la verdad, la gente igual no le creería. Esa línea es un puñetazo suave pero firme, porque refleja una realidad demasiado actual: líderes como Donald Trump, que sin importar cuántas verdades salgan a la luz, mantienen a su base convencida a fuerza de narrativa, repetición y manipulación emocional.
Ese juego de percepción también se presenta en la escena en que los animales deben abandonar la ciudad. Entre discursos de miedo, “they’re taking over us”, “ya no hay espacio para nosotros”, la película expone cómo se fabrica un enemigo para justificar la opresión. Ese desplazamiento forzado tiene un eco fuerte con la realidad de Puerto Rico: la llegada de tantos extranjeros, la transformación del mercado de vivienda, el desplazamiento de los residentes locales y la sensación de que nuestro propio hogar se encoge para nosotros mientras otros lo ocupan sin conocer su historia.


Wicked 2: For Good es hermosa visualmente, emocionalmente intensa y musicalmente sólida, pero su verdadero impacto está en cómo usa la fantasía para hablar de control, poder, resistencia y verdad. Te recuerda que lo justo casi nunca es lo más fácil, pero aun así vale la pena pelear por ello, tal como hace Elphaba, “for good”.



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