top of page

Resaltando comerciantes pilares en Quebradillas

  • cronicaeltesoro
  • Nov 8
  • 5 min read

"JAYADY'S - Café con sabor a comunidad"


ree


El negocio JAYADY’S, fundado en 1994 por la madre y el padrastro del dueño actual, ha sido un punto constante en Quebradillas por más de 31 años, siempre en la misma ubicación. Según el dueño, la idea original surgió de su familia y él ha continuado el legado, manteniendo el comercio activo y adaptándose a los cambios de cada época. Entre los retos, mencionó la necesidad de modernizarse, aprender nuevas formas de trabajo y afrontar situaciones como la pandemia o los ajustes del día a día en un negocio que ha evolucionado tanto. Los logros más gratificantes, explicó, son poder sostener a su familia y a los empleados, y construir vínculos duraderos con los clientes: “Ya uno conoce mucha gente, se crean amistades, no solo clientes, sino personas que se convierten en parte de la vida diaria del negocio”. Para él, ser un pilar de la comunidad es una experiencia enriquecedora: “Me hace sentir bien, porque a pesar de las altas y bajas, hemos podido sostenernos y seguir aprendiendo. Estar aquí, aún después de tanto tiempo, es un motivo de gratitud y orgullo”, concluyó, destacando la cercanía y el espíritu colaborativo que ha caracterizado a JAYADY’S durante más de tres décadas.



"TULA - Cuatro décadas de sabor quebradillano"



ree


El negocio TULA, fundado por Gertrudis Medina González, lleva más de 39 años siendo un punto de encuentro para los vecinos de Quebradillas. Hablando con sus empleados, contaron que la idea surgió de Gertrudis y comenzó en la Plaza del Mercado, antes de establecerse en su ubicación actual de manera temporal, debido a remodelaciones. A lo largo de los años, TULA ha enfrentado grandes retos, desde huracanes que afectaron el suministro de luz y agua, hasta la pausa durante la pandemia, cuando tuvieron que adaptarse a los protocolos de seguridad y ofrecer servicios “to go”. Sin embargo, los logros y momentos gratificantes han sido muchos: sentirse orgullosos de seguir presentes, recibir la fidelidad de los clientes de siempre y la llegada de nuevos visitantes. Para sus empleados, ser parte de un negocio que se ha convertido en un pilar de Quebradillas es una experiencia muy especial: “Nos gusta atender al público y darle servicio, por eso seguimos aquí”, dijeron, reflejando el cariño y dedicación que han mantenido a lo largo de los años.



"Mi Pequeño Taller – Tres generaciones sirviendo a Quebradillas"



ree


Mi Pequeño Taller, fundado por la familia Negrón hace más de 50 años, es un verdadero ejemplo de tradición y evolución en Quebradillas. Hablando con Daniel Negrón Padín y Yaniel Negrón Mercado, contaron que la idea surgió de su padre, Perfo Negrón, quien originalmente tenía cerca del correo (USPS), el Colmado y Cafetín Angrón. Su abuelo, después de retirarse, decide continuar trabajando reparando artículos desde su hogar y luego esto se  transformó en el taller que hoy conocemos. Con 42 años de experiencia en sus operaciones continuas, el negocio ha pasado por generaciones, resistiendo retos como cambios tecnológicos, procesos gubernamentales y, por supuesto, huracanes y la pandemia. Durante el confinamiento, aún encontraron maneras de servir a la comunidad, respetando las directrices del gobierno en aquel entonces, pero siempre dando la mano a quien lo necesitaba. Entre los logros más gratificantes, destacan sentirse presentes y activos después de tantos años, impactando familias que han crecido visitando el taller: “Es bonito cuando alguien llega con sus hijos y nos recuerda cómo ayudamos al abuelo con su bicicleta”, comentaron. Para ellos, ser uno de los negocios pilares de Quebradillas no es solo un reconocimiento, sino un vínculo de amistad y servicio con la comunidad: “La idea es levantarte por la mañana y venir a dar un servicio, tratar de estar aquí”, dijeron, reflejando la dedicación que ha mantenido a Mi Pequeño Taller vivo y cercano a varias generaciones.



"Taller de Mecánica Ubaldo Pérez – Más de 37 años perfeccionando el oficio"



ree


 El taller de mecánica de Ubaldo Pérez no es solo un negocio en Quebradillas; es el resultado de una pasión que nació por casualidad y se convirtió en toda una vida dedicada a la excelencia. Su historia comenzó ayudando a su tío con reparaciones de carro, donde aprendió a manejar herramientas y a resolver problemas mecánicos. Con el tiempo, esa curiosidad se transformó en vocación y, aunque estudió Ingeniería en Tecnología Electrónica para complacer a su madre, pronto decidió seguir su propio camino: dedicarse a la mecánica.


A lo largo de 37 años, Ubaldo ha trabajado sin pausas, estableciendo su primer taller en casa, luego mudándose a varios espacios hasta consolidarse en su ubicación actual. Cada traslado y cada dificultad, desde vecinos molestos hasta traiciones laborales, fue enfrentada con determinación y adaptabilidad. Incluso una estadía prolongada en Estados Unidos para saldar deudas y perfeccionar su oficio fue parte de su trayectoria, demostrando su capacidad de resiliencia y aprendizaje constante.


Su taller se ha distinguido por ofrecer servicios especializados, especialmente en electrónica automotriz, que no se encuentran en cualquier lugar. Gracias a esto, la reputación de Ubaldo se ha mantenido fuerte, apoyada en recomendaciones de boca en boca y en la confianza que genera entre sus clientes. Para él, los logros más gratificantes no son solo los resultados económicos, sino la satisfacción de hacer un trabajo bien hecho y ser reconocido por ello: “Cuando te recomiendan por algo que haces bien, eso es gratificante. Te valida y demuestra que tu esfuerzo vale”, comenta.


Además, su relación con la comunidad de Quebradillas ha sido parte integral de su éxito. Con clientes que lo conocen desde hace décadas y con quienes ha compartido momentos importantes, Ubaldo ve su taller como un pilar local, un espacio donde no solo se arreglan carros, sino donde se construyen vínculos de confianza y respeto. “Siempre he querido ayudar. Si alguien necesita mi apoyo, estoy allí. Eso es parte de lo que soy y de cómo quiero que mi taller se vea: como un lugar donde se hace lo correcto, se trabaja con excelencia y se valora a las personas”, concluye.



"Todo por un Café -  una década de reinvención y legado familiar"



ree


En el corazón de Quebradillas, Todo por un Café nació de una necesidad de cambio y evolución. Sus dueños, antes dedicados a un videoclub, vieron cómo ese modelo se volvía tecnología del pasado. En lugar de rendirse, decidieron reinventarse y crear un espacio que mezclara sus pasiones: el buen café, la comida y el compartir con su gente.


Con más de doce años sirviendo a la comunidad, este negocio ha crecido junto a su pueblo, transformándose con él. Pero no todo ha sido fácil. Adaptarse al gusto del público ha sido uno de sus mayores retos. Entre cambios, huracanes, la pandemia y los constantes desafíos del país, Todo por un Café ha demostrado que la perseverancia también se sirve en taza grande.


El mayor orgullo del equipo es mantener vivo el sueño del padre fundador, ver cómo su visión sigue inspirando a otros y cómo el negocio se ha convertido en un punto de encuentro esencial en Quebradillas. Ser parte de la historia comercial del pueblo es, para ellos, un honor y una gran responsabilidad: un recordatorio de que los sueños, con trabajo y pasión, pueden resistir cualquier tormenta. 


Agradecemos grandemente a los comerciantes que nos brindaron la oportunidad y el tiempo para la creación de este artículo. Sin duda es un segmento que deseamos continuar haciendo y resaltando más comercios de nuestro pueblo.




Entrevistas por: Erika Santiago y Nicole Pérez

Escrito por: Erika Santiago





Comments


bottom of page